Francisco ha querido llevar el consuelo de la fe a Amatrice

El Papa visitó, por sorpresa, la ciudad de Amatrice, abrazó y consoló a los damnificados por el terremoto, fue a una escuela y departió con los niños y entró en la zona…
Amatrice es uno de los lugares más golpeados por el terremoto que asoló el territorio italiano, allí murieron, por lo menos 290 personas, es el lugar con mayor cantidad de damnificados y desplazados. El Papa fue a verlos, a consolarlos y a acompañarlos con su oración para que fortalezcan su fe.
Acompañado por el obispo de Rieti, monseñor Domenico Pompili, el Papa ingresó en la ‘zona roja’ del pueblo, custodiado por los bomberos, cerrada por motivos de seguridad.
“Estoy aquí solamente para decirles que me siento cerca de ustedes. Sólo esto, cercanía y oración”. Añadió que si bien desde el primer momento “sentía la necesidad de venir”, entretanto “no quería causar molestias viniendo antes”. Y refiriéndose a los que han fallecido en el terremoto añadió: “Recemos a la Virgen por ellos”.
Conversó con los bomberos quienes le explicaron la dinámica del terremoto; visitó también una estructura escolar, en la cual los niños le regalaron sus dibujos y encontró a algunas personas a quienes les reiteró su dolor y prometió sus oraciones.
El Pontífice había indicado el domingo pasado regresando de Azerbaiyán, que deseaba realizar una visita a estas poblaciones, “privadamente, como sacerdote, como obispo y como Papa, pero solo, porque querría poder estar cerca de la gente”.
Así hoy, en la festividad de san Francisco de Asís, patrono de Italia, quien vivió en la zona de Italia Central, el Santo Padre quiso realizarla, cumpliendo con lo que había prometido semanas atrás en el ángelus cuando dijo: “Queridos hermanos apenas pueda espero ir a visitarles, para llevarles personalmente el consuelo de la fe”.
(imagen: abc.es)
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